
¿Sabías que podrías estar pagando al SRI más de lo que te corresponde solo por un hábito al comprar?
En Ecuador, muchos profesionales que están en el Régimen General (contadores, abogados, arquitectos, médicos, desarrolladores y otros) cometen el mismo error: no piden facturas con su RUC cuando compran insumos o pagan gastos de su actividad. En el mejor de los casos las piden con su cédula; en el peor, como «consumidor final».
¿Por qué te afecta?
Sin facturas a tu nombre y con tu RUC, no puedes deducir esos gastos en tu declaración de Impuesto a la Renta. Pagas impuesto sobre todos tus ingresos, como si no hubieras gastado nada para generarlos.
Un caso real
Un profesional nos buscó para preparar su declaración. Todas sus facturas estaban a nombre de «consumidor final» o de familiares. Incluso había comprado activos para su trabajo sin ponerlos a su nombre. ¿El resultado? Muchos ingresos y casi ningún gasto deducible. El impuesto fue altísimo y, como nos contactó con el año ya cerrado, no había nada que corregir.
Cómo evitarlo
- Pide siempre factura con tu RUC por los gastos de tu actividad.
- Guarda y clasifica tus comprobantes cada mes.
- Separa los gastos personales de los de tu actividad.
- Revisa con tu contador antes del cierre del año, no después.
Llevar una contabilidad ordenada no solo te ayuda a pagar lo justo: también te dice si tu actividad realmente está ganando o perdiendo.